Cómo limpiar una chimena

Limpiar una chimenea

Disfrutar del calor y del sonido que brota de la leña ardiendo en tu chimenea es de lo más agradable. No obstante, el hollín que se acumula en su interior puede llegar a condensarse con el tiempo hasta generar creosota, sustancia altamente tóxica que puede incluso entrar al organismo a través de la piel.

Por eso es importante que limpies tu chimenea con regularidad, y a la hora de limpiar una chimenea lo mejor es hacerlo con los productos adecuados.

El limpiador

Se trata de un producto básico a la hora de limpiar una chimenea. Puedes escoger usar limpiadores de uso doméstico o un limpiador comercial. Entre estos, existen limpiadores fabricados específicamente para chimeneas. Productos como el amoníaco pueden ser efectivos, aunque algo fuertes si tu chimenea es de ladrillo.

En caso de que seas alérgico a este tipo de productos, puedes optar por un limpiador hecho en casa. Por ejemplo, puedes fabricar uno mezclando agua y vinagre a partes iguales y luego colocar la mezcla en un envase con atomizador. También sirve tomar media taza de bicarbonato y mezclarla con 2 o 3 cucharadas de lavaplatos líquido.

Limpiador multiusos

Para mayor eficiencia en la labor de limpieza, procura usar también un limpiador multiusos tipo aerosol. Es importante que lo apliques antes de usar cualquier otro limpiador, sea este casero o comercial. Si te decantaste por un limpiador comercial, asegúrate de que este no genere una interacción negativa con el multiusos.

Escoba pequeña

Un producto clave para esta labor es la escoba con la que barreras la chimenea. Esta debe ser pequeña, a fin de que te permita un barrido rápido del espacio antes de proceder al restriego. Estas se consiguen en ferreterías e, incluso, puedes usar las que se consiguen en tiendas para mascotas.

Instrumento abrasivo

Este puede ser una esponja o cepillo que sirva para restregar y quitar los residuos más difíciles del área de la chimenea. La idea es restregar haciendo movimientos circulares sin aplicar mucha fuerza, y recurrir a cepillos más pequeños para los lugares más inaccesibles.

Estos son los productos básicos para limpiar una chimenea.