Chimeneas menos contaminantes

Las chimeneas nunca pasan de moda. Quién no ha disfrutado delante de un buen fuego en los días de lluvia o frío intenso. Actualmente existen muchas alternativas para hacer de nuestro hogar un espacio agradable y cálido. Nos referimos a las chimeneas tradicionales de leña y carbón o a las más modernas, como las eléctricas. El respeto por el medio ambiente es también uno de los factores que debemos tener en cuenta en nuestra elección.

Chimeneas de carbón y leña

Las chimeneas de leña son ya un clásico dentro de este ámbito. A diferencia de las de carbón, que tienen un impacto directo en el entorno, contaminan menos, ya que el dióxido de carbono liberado en el proceso de combustión no favorece el calentamiento global. La leña es un combustible barato, pero también tiene algunos inconvenientes como el almacenaje, el rendimiento energético y la generación de residuos y olores. Esto propicia que tengan que se limpiadas a menudo.

Las chimeneas de Pellet

Las chimeneas de pellet cuentan con dos ventajas respecto sus predecesoras. La primera de ellas reside en que el pellet es un combustible ecológico, más limpio que la madera, y la segunda que supone un importante ahorro económico. Además de la facilidad de almacenamiento, genera mucho calor y apenas produce humo o cenizas. El pellet es un conglomerado hecho a base de serrín que en los últimos años ha surgido como alternativa al gas o la electricidad.
Las chimeneas eléctricas

Las chimeneas eléctricas

Son las menos contaminantes. Funcionan a través de una resistencia eléctrica. Al no haber combustible, no generan humos ni residuos. Ni siquiera requieren mantenimiento o limpieza, y son muy fáciles de instalar. La desventaja reside en que el fuego es simulado, pero hay modelos 3D que recrean sus ligeras variaciones sobre la leña con un grado de realismo muy convincente. Son las denominadas chimeneas ecológicas, al igual que las de bioetanol, muy de moda actualmente.